La iniciativa será analizada por el Comité de Apropiaciones del Senado.
"No tengo ninguna ilusión que podemos resolver nuestro problema de la frontera, pero esto ayudaría", dijo la legisladora y agregó que la milicia se formaría con voluntarios, preferentemente ex oficiales de policía con experiencia en asuntos de seguridad y manejo de armas, mientras que simpatizantes de la milicia sostienen que esta guardia podría ayudar a los departamentos del sheriff de los condados fronterizos para aplicar las leyes contra el contrabando de drogas y el tráfico de personas.
Sus opositores se pronuncian en cambio, contra la forma en que serán reclutados sus miembros y las potenciales ramificaciones legales que tendría la autorización del estado para una fuerza armada de voluntarios.


