Pese a todas estas irregularidades, brilla con luz propia la voluntad del presidente Humala, de hacer justicia y devolver la tranquilidad a los hogares que durante 19 años pasaron la pena negra teniendo que hacer milagros para llevar el pan a sus hijos y padres ancianos, debiendo soltar una millonada de soles para cubrir esa necesidad, producida por irresponsables que lamentablemente pretenden retornar al poder, esta vez, reforzados por los camaleones, quienes los criticaron agriamente cuando disolvió el congreso y se quedaron sin la mamadera.
Pero hay un problema señor Rafael Roncagliolo de Orbegoso, Ministro de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, que debe resolverse de inmediato si aun persiste; y es que durante el gobierno de Alan García Pérez, prácticamente se obligó a los trabajadores de ese portafolio a convertirse en trabajadores informales, esto es, en contratados por servicios no personales obviando que muchos de ellos, superaban los diez años de labor en esa representación del Poder Ejecutivo; perdiendo casi todos sus derechos, vacaciones y atención de su salud, entre otros, el Ministro de entonces, era don José Antonio García Belaunde y en el colmo del abuso y de la prepotencia, nos enteramos que a quienes se negaban a firmar tan descabellada orden, no les pagarían su sueldo y eran amenazados con despedirlos.
Es por esta entre otras razones, señor Ministro de Relaciones Exteriores, que consideramos necesario urgente y prioritario, revisar los casos y devolverles la tranquilidad que por derecho les corresponde; corriendo traslado de la preocupación de muchos de los servidores, que sumidos en la impotencia, no tuvieron más remedio que firmar los documentos que les pusieron a la vista, habida cuenta, que ningún trabajador debe recibir semejante maltrato y mucho menos cuando supuestamente estamos disfrutando de la tan cacareada democracia; la misma que en algunas ocasiones, como por ejemplo sería la de marras, es probable que se pudiera poner en duda.


