Usted señor Presidente Constitucional de la República, ha sido militar activo y sabe que las condiciones en que deben trabajar los efectivos, debieran ser óptimas para el logro de mejor y mayor rendimiento; por qué entonces, en vez de hacerlos trabajar fuera de lo normal, no se procede a elevarles en forma justa sus emolumentos y se facilita para los jóvenes de uno y otro sexo, el ingreso a las fuerzas policiales, sin ningún impedimento ni exigencia de coimas en dinero o de otro tipo; porque se habla de la inconducta de algunos altos oficiales, quienes desde tiempos remotos se las ingeniarían so diferentes pretextos, para rechazar a los postulantes, aunque muchos de ellos estén en optimas condiciones para desempeñarse bien y engrosar las filas de la honorable institución.
El custodio del orden, representa la garantía de paz y tranquilidad para los ciudadanos y el estado de derecho, entonces, démosles la facilidad para cumplir mejor con su trabajo, “sin dudas ni murmuraciones”, aunque para ello deban ofrendar sus vidas; asimismo sería muy conveniente señor Presidente, se atienda a cabalidad las justas demandas de sus deudos, esposas, hijos o en algunos casos las madres cuando los efectivos mueren solteros y sin hijos; señalamos esto, porque los herederos forzosos de esos valientes peruanos, hombres y mujeres que pierden la vida en acción, mayormente no son atendidos y hasta en algunos casos lo que por derecho les corresponde, desaparece misteriosamente.
Y es que conocemos un caso, en que un policía fue muerto por los terroristas, motivo por el cual y honrando su sacrificio, las autoridades de entonces, dispusieron que para sus menores hijos, les abran una cuenta de ahorros en una entidad bancaria, con la condición de disponer del dinero, al cumplir la mayoría de edad. Por curiosidad, la madre indagó acerca de la cuenta y quedó paralizada cuando en el Banco le dijeron que el signo monetario se había devaluado y que los 160 millones de intis, se habían convertido en centavos. ¿De qué valió el sacrificio de su padre, quien seguramente en sus últimos momentos de vida se habría consolado pensando que por lo menos su viuda e hijos no quedarían en el desamparo, tal como ocurrió por no depositar el dinero en moneda dura como por ejemplo son los dólares?. Nadie investigó y el dinero se perdió o alguien se benefició.
Tal vez no sea descabellada la idea, de considerar la incorporación en la lucha, de efectivos del Ejército a fin de combatir mediante una fuerza combinada, porque se trata de una verdadera guerra la que se está librando contra la delincuencia en todos sus extremos y la policía con sus armas de reglamentó no puede enfrentarse y mucho menos repeler con éxito, el ataque delincuencial que dispone de armas modernas, cuando no de guerra. Ya es tiempo que dejemos de llorar a nuestros policías muertos, mientras los malos policías que a veces hasta se coluden con los delincuentes o por su cuenta, asaltan y matan; y tomemos al toro por las astas, para devolver de una vez por todas, la tranquilidad a la población que vive atemorizada y sin saber qué hacer y mucho menos a quién recurrir para que efectivamente y de una vez por todas, la libere de esta lacra que es la delincuencia. Lo que también debe hacerse a la brevedad posible, es modificar el código penal, que parece haber sido hecho con la intención de favorecer a los delincuentes; salvo mejor parecer.
EL DIRECTOR
Conforme es de conocimiento general, el Ministro del Interior, señor Óscar Valdés Dancuart, ha manifestado a la opinión pública, que con la finalidad de garantizar la seguridad ciudadana, “comprará” el Estado, los días de descanso de los custodios del orden para que en lugar de prestar sus servicios a la entidades particulares, a fin de poder completar el costo de su canasta familiar lo hagan en bien de la ciudadanía, es decir, continuarán sin disfrutar su día de descanso para estar con sus familias como debe ser, porque al igual que antes, que trabajaban para entidades particulares, a fin de atender las necesidades de sus hogares, porque lo que ganan lo les alcanza, lo harán ahora para su institución.

