23Mayo2017

Periodismo de Investigación | El Jurado

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HÁGASE RESPETAR Originating in Japan in the 1980s, the genre subsequently spread to North America and Europe, and crossed over into gay pornography. Films with risque content commenced to be produced soon after the invention of the motion picture in the 1880s. Sex parties may be organized to enable people to engage in casual sexual activity or for swinging couples or people interested in group sex to meet, but any gathering where sexual activity is anticipated can be called a sex party. Commercialized pornography accounts for a nearly US$100 billion worldwide industry for the production of various media and associated products and services. There has been an increase in discussion and portrayal of masturbation viagra 100mg in art, popular music, television, films, and literature. The wife who enjoys cuckolding her husband is frequently called a hotwife, or a cuckoldress if the man is more submissive. Urolagnia is a form of salirophilia in which sexual excitement is associated with the sight or thought of urine or urination. Tentacle erotica can be consensual, but frequently contains elements of non-consensual sex. Women that take on the roles of the giantess within this fetish often find the practice to be empowering and enjoy being worshiped. Men may also rub or massage the glans, the rim of the glans, and the frenular delta. This industry employs thousands of performers along with support and production staff. Mutual masturbation can be practiced by males or females in pairs or groups with or without actually touching another person as indicated by the following examples of contact versus non-contact scenarios: Non-contact mutual masturbation Two people masturbating in the presence of each other but not touching. The smotherbox is placed on a stable surface. Female dominance refers to BDSM relationships and BDSM scenes in which the dominant partner is female. The stigma of being gay or labeled as such has steadily eroded since the Stonewall riots began the modern American gay rights movement in 1969. OLLANTA HUMALA

Conforme es de conocimiento general, el Ministro del Interior, señor Óscar Valdés Dancuart, ha manifestado a la opinión pública, que  con la finalidad de garantizar la seguridad ciudadana, “comprará” el Estado, los días de descanso de los custodios del orden para que en lugar de prestar sus servicios a la entidades particulares, a fin de poder completar el costo de su canasta familiar lo hagan en bien de la ciudadanía, es decir, continuarán sin disfrutar su día de descanso para estar con sus familias como debe ser, porque al igual que antes, que  trabajaban para entidades particulares, a fin de atender las necesidades de sus hogares, porque lo que ganan lo les alcanza,  lo harán ahora para su institución.

Casi en forma constante, los estamos viendo caer bajo las balas asesinas de la delincuencia que prácticamente se ha apropiado del país, y eso sucede mayormente porque se trata de hombres cansados que no duermen sus horas completas y ni siquiera tienen la satisfacción de atender y disfrutar de la compañía de sus esposas e hijos, mal puede entonces, exigírseles mayor rendimiento porque hasta sus reflejos deben estar mermados; sin embargo, para el alto mando de la Policía Nacional del Perú, el Ministro del Interior y quienes están sobre su jerarquía, lo más acertado es continuar sacrificándolos sin la más mínima consideración que debe tener todo ser humano; ni las mascotas son peor tratadas.

Usted señor  Presidente Constitucional de la República, ha sido militar activo y sabe que las condiciones en que deben trabajar los efectivos, debieran  ser óptimas para el logro de mejor y mayor rendimiento; por qué entonces, en vez de hacerlos trabajar fuera de lo normal, no se procede a elevarles en forma justa sus emolumentos y se facilita para los jóvenes  de uno y otro sexo, el ingreso a las fuerzas policiales, sin ningún impedimento ni exigencia de coimas en dinero o de otro tipo; porque se habla de la inconducta de algunos altos oficiales, quienes desde tiempos remotos se las ingeniarían so diferentes pretextos, para rechazar a los postulantes, aunque muchos de ellos estén en optimas condiciones para desempeñarse bien y engrosar las filas de la honorable institución.

El custodio del orden, representa la garantía de paz y tranquilidad para los ciudadanos y el estado de derecho, entonces, démosles la facilidad para cumplir mejor con su trabajo, “sin dudas ni murmuraciones”, aunque para ello deban ofrendar sus vidas; asimismo sería muy conveniente señor Presidente, se atienda a cabalidad las justas demandas de sus deudos, esposas, hijos o en algunos casos las madres cuando los efectivos mueren solteros y sin hijos; señalamos esto, porque los herederos forzosos de esos valientes peruanos, hombres y mujeres que pierden la vida en acción, mayormente no son atendidos y hasta en algunos casos lo que por derecho les corresponde, desaparece misteriosamente.

Y es que conocemos un caso, en que un policía fue muerto por los terroristas, motivo por el cual y honrando su sacrificio, las autoridades de entonces, dispusieron que para sus menores hijos, les abran una cuenta de ahorros en una entidad bancaria, con la condición de disponer del dinero, al cumplir la mayoría de edad. Por curiosidad, la madre indagó acerca de la cuenta y quedó paralizada cuando en el Banco le dijeron que el signo monetario se había devaluado y que los 160 millones de intis, se habían convertido en centavos. ¿De qué valió el sacrificio de su padre, quien seguramente en sus últimos momentos de vida se habría consolado pensando que por lo menos su viuda e hijos no quedarían en el desamparo, tal como ocurrió por no depositar el dinero en moneda dura como por ejemplo son los dólares?. Nadie investigó y el dinero se perdió o alguien se benefició.

Tal vez no sea descabellada la idea, de considerar la incorporación en la lucha, de efectivos del Ejército a fin de combatir mediante una fuerza combinada, porque se trata de una verdadera guerra la que se está librando contra la delincuencia en todos sus extremos y la policía con sus armas de reglamentó  no puede enfrentarse y mucho menos repeler con éxito, el ataque delincuencial que dispone de armas modernas, cuando no de guerra. Ya es tiempo que dejemos de llorar a nuestros policías muertos, mientras los malos policías que a veces hasta se coluden con los delincuentes o  por su cuenta, asaltan y matan; y tomemos al toro por las astas, para devolver de una vez por todas, la tranquilidad a la población que vive atemorizada y sin saber qué hacer y mucho menos a quién recurrir para que efectivamente y de una vez por todas, la libere de esta lacra que es la delincuencia. Lo que también debe hacerse a la brevedad posible, es modificar el código penal, que parece haber sido hecho con la intención de favorecer a los delincuentes; salvo mejor parecer.

EL DIRECTOR